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Encuesta de onboarding: qué preguntar a un nuevo empleado a la semana, a los 30 y a los 90 días

Cuando alguien nuevo entra a tu empresa, los problemas del onboarding casi nunca se dicen en voz alta. La persona no quiere quedar como alguien que se queja en su primera semana. Entonces se queda con la duda, con la computadora que no funciona o con la sensación de que nadie sabe qué espera de ella.

Una encuesta de onboarding le da un canal simple para contarlo. Y a ti te da la oportunidad de corregir el rumbo antes de que esa incomodidad se convierta en una renuncia.

Por qué en tres momentos y no en uno

Las preocupaciones de un nuevo empleado cambian rápido. En la primera semana importan las cosas prácticas. Al mes, la claridad del puesto. A los tres meses, si se ve a largo plazo en la empresa. Una sola encuesta no captura todo eso. Tres encuestas cortas, en tres momentos, sí.

A la semana: lo básico funciona

El objetivo es detectar problemas logísticos y de bienvenida mientras todavía son fáciles de resolver. Con 4 o 5 preguntas alcanza:

  • “¿Tuviste desde el primer día las herramientas y accesos que necesitabas?”
  • “¿Sabes a quién acudir cuando tienes una duda?”
  • “Del 1 al 5, ¿qué tan bienvenido te sentiste en tu equipo esta semana?”
  • “¿Hubo algo que te confundió o que esperabas y no pasó?”

A los 30 días: claridad del rol

Después del primer mes, la persona ya tiene contexto para opinar sobre su trabajo. Ahora interesa saber si entiende qué se espera de ella y si está recibiendo apoyo:

  • “¿Tienes claro qué se espera de ti en tu puesto?”
  • “¿El trabajo que haces se parece a lo que te contaron en el proceso de selección?”
  • “¿Recibiste suficiente capacitación para hacer bien tu trabajo?”
  • “¿Tuviste al menos una conversación de seguimiento con tu líder?”
  • “¿Qué es lo que más te ayudaría a avanzar en las próximas semanas?”

La pregunta sobre el proceso de selección es especialmente útil. Si varias personas dicen que el puesto no se parece a lo que les contaron, el problema no está en el onboarding sino en cómo describes los puestos al contratar.

A los 90 días: integración y futuro

A los tres meses la persona ya conoce la cultura, a su equipo y sus desafíos. Es buen momento para mirar más lejos:

  • “¿Te sientes parte del equipo?”
  • “¿Ves oportunidades de aprender y crecer aquí?”
  • “¿Qué tan probable es que recomiendes esta empresa como lugar de trabajo?” (escala de 0 a 10)
  • “Si pudieras cambiar una cosa de tu experiencia hasta ahora, ¿cuál sería?”

La pregunta de 0 a 10 es la del eNPS. Usarla a los 90 días te permite comparar a los nuevos ingresos con el resto de la empresa más adelante.

Quién debería ver las respuestas

Esta es una decisión importante y conviene tomarla antes de enviar la primera encuesta. Hay dos caminos posibles:

  • Respuestas identificadas, vistas por Recursos Humanos o por quien coordina el onboarding. Permiten actuar caso por caso, por ejemplo resolver un acceso que falta. Es lo más útil en la primera semana.
  • Respuestas anónimas, revisadas en conjunto. Son más honestas sobre temas delicados, como la relación con el líder. Funcionan mejor cuando entran varias personas por período, porque con una o dos es fácil adivinar quién respondió.

Sea cual sea tu elección, dila con claridad al inicio de la encuesta. Por ejemplo: “Tus respuestas las lee el equipo de Personas, no tu líder directo”. Y cúmplelo. Si un nuevo empleado siente que su opinión llegó a donde no debía, no volverá a responder con sinceridad.

En general, no es buena idea que el líder directo lea las respuestas individuales. Es mejor que reciba un resumen con los temas que necesita atender.

Cómo actuar sobre las respuestas

Una encuesta de onboarding solo sirve si alguien hace algo con ella. Algunas reglas simples:

  • Revisa las respuestas de la primera semana en uno o dos días. Un problema de accesos o herramientas no puede esperar.
  • Si alguien marca que no sabe a quién acudir, asígnale una persona de referencia ese mismo día.
  • Cada trimestre, mira el conjunto: ¿qué problemas se repiten entre distintos ingresos? Eso te dice qué cambiar del proceso.
  • Cuenta a los nuevos qué cambió gracias a sus respuestas. Les muestra que vale la pena responder la siguiente.

Cómo hacerlo con SurvIQ

SurvIQ incluye una plantilla de onboarding que puedes usar como base para las tres etapas. Envías cada encuesta por correo, WhatsApp o con un enlace, y la persona responde desde el celular sin crear una cuenta. Si quieres que sea anónima, simplemente no pidas nombre ni correo. Los resultados se ven en tiempo real con gráficos, y en el sitio tienes una calculadora gratuita de eNPS para la pregunta de los 90 días. El plan gratuito alcanza para empezar.