Evaluación 360: qué es y cómo hacerla paso a paso
Una evaluación 360 junta la mirada de varias personas sobre una misma persona: ella misma, su jefe, sus compañeros y, si lidera un equipo, la gente que le reporta. La idea es que nadie quede evaluado por una sola opinión, y que cada persona pueda comparar cómo se ve con cómo la ven los demás.
Se usa sobre todo para desarrollo: saber en qué es fuerte cada persona y qué le conviene trabajar. Muchas empresas prefieren no atarla directamente a sueldos o bonos, porque cuando hay plata en juego la gente tiende a calificar con más cuidado y menos franqueza.
Quiénes evalúan a cada persona
- Autoevaluación: la persona se califica a sí misma con las mismas competencias.
- Jefe: quien la supervisa directamente.
- Compañeros: personas con el mismo jefe, que trabajan con ella día a día.
- Equipo: si tiene gente a cargo, quienes le reportan.
- Adicionales: alguien de otra área con quien trabaja seguido, cuando aporta.
Lo habitual es que cada persona reciba entre 4 y 8 evaluaciones. Menos que eso hace difícil cuidar el anonimato; más, cansa a quienes tienen que evaluar a mucha gente.
Paso 1: la lista de personas con su jefe
Todo empieza con una lista: código de trabajador, nombre, área, puesto y el código de su jefe. Esa última columna es la que permite saber quién reporta a quién y armar el resto solo. En SurvIQ la subes desde un Excel o CSV con la plantilla que te da la misma pantalla.

Paso 2: quién evalúa a quién
Con la lista, el sistema propone las evaluaciones: la autoevaluación, la del jefe, la del equipo y la de compañeros con el mismo jefe. Tú decides qué grupos entran y cuántos compañeros como máximo por persona. Después revisas persona por persona: quitas a alguien que casi no trabaja con ella o agregas a alguien de otra área.

Paso 3: el cuestionario
Un buen cuestionario 360 tiene entre 5 y 10 competencias calificadas de 1 a 5 y 2 o 3 preguntas abiertas. Cada competencia se describe con una conducta que se puede observar, para que todos califiquen lo mismo. Hay ejemplos en la guía de preguntas para una evaluación 360.
Paso 4: lanzar y repartir los accesos
Al lanzar, cada persona recibe una clave. Compartes un solo link por correo o WhatsApp, y cada uno entra con su código de trabajador y su clave. Ve la lista de evaluaciones que le tocan, puede dejar una a medias y volver con el mismo link.

Mientras el ciclo está abierto, Recursos Humanos ve cuántas evaluaciones envió y recibió cada persona, para recordarle a quien falte. Lo que nunca ve es qué respondió cada uno.

Paso 5: el informe de cada persona
El informe compara el promedio de los demás con la autoevaluación en cada competencia. Lo más útil suele estar en las brechas: competencias donde la persona se califica bastante más alto que los demás (un punto ciego) o bastante más bajo (una fortaleza que no reconoce).

El informe se conversa, no se manda por correo y ya. Lo ideal es que el jefe o alguien de Recursos Humanos lo revise con la persona, elijan una o dos cosas para trabajar y acuerden acciones concretas. Si el ciclo se repite cada año, la siguiente evaluación muestra si esas acciones funcionaron.
Errores comunes
- Demasiadas competencias: con 20 preguntas por persona, quien evalúa a seis compañeros termina respondiendo en piloto automático.
- Grupos muy chicos: si una persona tiene un solo compañero, ese compañero no es anónimo. Junta grupos o no muestres ese dato.
- No explicar para qué es: si la gente cree que define su sueldo, va a calificar a todos con 5.
- Entregar el informe sin conversarlo: un número sin contexto genera más ansiedad que aprendizaje.