Preguntas para una evaluación 360: competencias y ejemplos
El cuestionario es la parte de la evaluación 360 que más se subestima. Si las competencias son vagas, cada persona califica una cosa distinta y el informe no dice nada. Si son demasiadas, quien evalúa a seis compañeros termina marcando lo mismo en todo.
Cuántas competencias poner
Entre 5 y 10 competencias funciona bien. Piensa en cuántas evaluaciones va a llenar cada persona: un jefe con cinco personas a cargo hace su autoevaluación, las de su equipo y quizás las de algunos compañeros. Con 8 competencias son 8 preguntas por evaluación, no 8 por ciclo.
Describe cada competencia con una conducta
"Liderazgo" significa algo distinto para cada persona. "Toma la iniciativa y ayuda a otros a avanzar" es algo que se puede observar. Escribe cada competencia con un nombre corto y una línea que diga qué se ve cuando alguien la tiene.

12 competencias de ejemplo
- Comunicación: explica con claridad y escucha a los demás.
- Trabajo en equipo: colabora y comparte información.
- Calidad del trabajo: entrega trabajo bien hecho y revisado.
- Cumplimiento de plazos: cumple lo que promete a tiempo.
- Liderazgo: toma la iniciativa y ayuda a otros a avanzar.
- Orientación al cliente: entiende lo que necesita el cliente y le responde a tiempo.
- Resolución de problemas: encuentra la causa de un problema y propone soluciones.
- Adaptación al cambio: se ajusta rápido cuando cambian las prioridades.
- Organización: planifica su trabajo y prioriza lo importante.
- Desarrollo de su equipo: da feedback y ayuda a su gente a crecer.
- Toma de decisiones: decide con la información disponible y se hace cargo.
- Confiabilidad: se puede contar con lo que dice que va a hacer.
No todas aplican a todos los puestos. "Desarrollo de su equipo" solo tiene sentido para quien tiene gente a cargo. Si tu empresa tiene sus propios valores, conviértelos en conductas y úsalos como competencias.
La escala
Una escala de 1 a 5 con etiquetas claras es la más fácil de responder: Debe mejorar, Regular, Bueno, Muy bueno, Excelente. Evita escalas de acuerdo ("Totalmente de acuerdo") para calificar a una persona: es más natural preguntar "¿Cómo calificarías a Ana en comunicación?".

Preguntas abiertas que sí sirven
Dos o tres preguntas abiertas son suficientes. Las que mejor funcionan piden algo concreto:
- ¿Qué debería seguir haciendo esta persona?
- ¿Qué podría mejorar esta persona?
- ¿Qué podría hacer distinto para que trabajar con ella sea más fácil?
En la autoevaluación, la misma pregunta va en segunda persona: "¿Qué deberías seguir haciendo?". SurvIQ usa una versión para los demás y otra para la autoevaluación.
Armarlo con IA o desde una plantilla
Si no quieres empezar de cero, en Evaluaciones 360 puedes describir la empresa, los puestos y lo que quieren evaluar, y la IA propone competencias y preguntas abiertas. También puedes traer las preguntas de una encuesta o plantilla que ya tengas. En los dos casos quedan sin guardar para que las revises y ajustes antes de lanzar.