Feedback en congresos y eventos grandes: cientos de respuestas en un solo día
Un congreso de 500 personas puede darte 300 respuestas en una hora o 40 en una semana. La diferencia casi nunca está en las preguntas: está en el momento en que las pides.
Pídela en la sala, no solo por correo
El mejor momento es al final de la última sesión, con el código QR en la pantalla y alguien en el escenario diciendo "nos toma dos minutos, lo respondemos ahora". La gente está sentada, con el teléfono en la mano y el evento fresco.
- 1
En la sala
Últimos 5 minutos
QR en la pantalla de cierre. Es cuando más gente responde.
- 2
Por correo
Ese mismo día
Para quien se fue antes o asistió en línea.
- 3
Recordatorio
48 horas después
Uno solo, a quienes no respondieron.
El correo del mismo día es para quienes se fueron antes y para el público en línea. Un solo recordatorio dos días después alcanza; el tercero ya no suma respuestas y sí molesta.
Pocas preguntas, una que separe a los asistentes
- ¿Cómo asististe? (presencial / virtual). Es la pregunta que te deja comparar después.
- Organización general (1 a 5).
- Calidad de los ponentes (1 a 5).
- ¿Qué deberíamos mejorar? (puntualidad, audio y video, comida, networking, precio).
- ¿Qué tan probable es que vuelvas el próximo año? (0 a 10).
- ¿Qué tema te gustaría ver el próximo año?

Si el evento tiene muchas sesiones en paralelo, no pidas calificar cada una en la misma encuesta. Mejor una pregunta de "qué sesión te gustó más" o un QR distinto por sala.
Presencial y virtual no viven el mismo evento
En un evento híbrido, mezclar todas las respuestas esconde problemas. El público presencial se queja de la comida y la puntualidad; el virtual, del audio. Si los miras juntos, ninguno de los dos problemas parece grande.


Después del evento
Comparte un resumen con los ponentes y con el equipo esa misma semana, cuando todavía se acuerdan de lo que pasó. Y guarda la encuesta: el año siguiente la duplicas, cambias el nombre del evento y comparas con las mismas preguntas.